sábado, 24 de mayo de 2008

CLAUDIO BRAVO EL PINTOR SUPERREALISTA.

Claudio Bravo declaró en una ocasión que guardaba para si una colección particular de sus mejores cuadros, que nunca ha sido expuesta. He leído por curiosidad varias biografías y entrevistas, en varios medios, de este pintor y he llegado a la conclusión que es egoísta, a veces hasta chulo describiendo su forma de andar por la vida, considerándose asimismo el mejor pintor realista del mundo.

Detesta las fotografías porque las interpreta como instantáneas fijas, mientras afirma que su pintura retratista, rozando la perfección, está en movimiento permanente. Claudio Bravo no se considera hiperrealista por no emplear la fotografía como modelo, pero se ha referido a sí mismo como superrealista. Sus pinturas, pasteles y dibujos son de gran formato, y las ejecuta directamente del modelo. Fruto de un inexplicable egoísmo que se aleja eternamente de la humildad, presume de ser propietario de tres palacetes en Marruecos: uno en Tánger, otro en Marrakech y otro en Agadir. Va pasando de uno a otro según las condiciones climatológicas. Tiene contratados, a sus pies, alrededor de sesenta sirvientes. Eligió Tánger para establecerse en 1972 cuando se sintió agobiado y agotado de la frenética vida que llevaba en las grandes ciudades. Declaró en una ocasión que eligió Marruecos sólo para pintar y no por pintar. Hay que ser a veces razonable. Yo declaro, y afirmo, que el pintor ha sido seducido por Tánger, por su luz, por sus casas, por sus mares y por sus gentes hospitalarias. Y eso se plasmó constantemente en multitud de sus obras pictóricas. Encima no presume de llevar más de treinta años afincado en Marruecos, gran parte de su vida y de su pintura. Pero él sigue destacando que su estancia en Marruecos se debe a motivos de tranquilidad, de comodidad y de la posibilidad de tener sirvientes. Es contradictorio, sus retratos y sus obras transmiten y expresan una realidad simple y sencilla como si fuera una revista del mundo, con un lenguaje hiperrealista y no una huida de la realidad. 

Egoísta y orgulloso clamó que su pintura es de enorme prestigio y elegancia. La pintura de Claudio Bravo es retrospectiva, retratista, lenta, parece inacabada, oculta, trabajada nítidamente, con sentido de la vida, asaltando nuestras sensaciones. Su pintura es sorprendente, solitaria, aristócrata y realista. Es una pintura de reyes y monarcas, con cierta nostalgia, íntegra, comprometida, intelectual y concreta. Una pintura obsesiva y con voz amable. En su pintura, a veces, desaparecen los personajes y aparecen objetos, animales, cráneos y huesos. Su pintura es hermosa, nos lleva a la exploración. Su pintura es la perfección, la libertad del color y de los tonos, una sensación de placer y bienestar. Claudio Bravo es un pintor de cuerpos que sobresalen de los marcos y de una realidad más real que la realidad. Su pintura es un viaje en la vida, un retrato de la sociedad, una técnica al límite de la perfección y una estrategia visual. Su pintura desafía a la lente fotográfica y pretende ir más allá de un efecto óptico. Su pintura es tensión y emoción generadas por los efectos luz-sombra. Su pintura otorga espiritualidad a lo inmóvil. A Claudio Bravo lo llaman “Príncipe de las Artes”.

La obra de Bravo forma parte de prestigiosas colecciones públicas y museos del mundo, entre los que cabe citar: 

Meter Ludwig Museum (Colonia, Alemania). 

The Metropolitan Museum of Art (Nueva York, EEUU).
Mitter Heinisches Landesmuseum (Mainz, Alemania).
Museo de Arte Abstracto (Cuenca, España). 
Museo de Arte de Ponce (Ponce, Puerto Rico). 
Museo Nacional de Bellas Artes (Santiago, Chile). 
Museum Boymans-van Beuningen (Rotterdam, Holanda).
The Museum of Modern Art (Nueva York, EEUU).
Rufino Tamayo Museum of Internacional Contemporary Art (México D.F.), etc.


Claudio Bravo ha sido galardonado con la prestigiosa Gold Medal of Honor de Casita María Settlement House (Nueva York, 1996), y en el año 2000 recibió el “Art Miami Internacional Distinguished Artist Award”.
En 1972 se afincó en Tánger, Marruecos. En ese mismo año participó en la Documenta 5 de Kassel, en una época en que se imponía con fuerza la tendencia hiperrealista liderada por Robert Bechtle y John Kacere.
En 1981 realizó su primera exposición en la Marlborough Gallery de Nueva York, galería que desde ese entonces lo representa internacionalmente.
En1994, realizó una gran exposición individual en el Museo Nacional de Bellas Artes, por cierto una de las más concurridas de la historia.

2 comentarios:

  1. ME GUSTARÍA CONTACTAR CON EL SR CLAUDIO BRAVO,SI ALGUIEN ME PUEDE DECIR COMO SE LO AGRADECERIA.MI EMAIL ES CRBVARGAS@GMAIL.COM

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