jueves, 8 de mayo de 2008

TÁNGER, EL EXODO RURAL TEJIENDO EL MAÑANA.

Montañas/Un dibujo Leila y Nora.
En los últimos 20 años, la ciudad de Tánger se ha ido convirtiendo, sin prisa pero sin pausa, en un foco de llamamiento a las poblaciones rurales de casi todo Marruecos debido a la implantación y desarrollo de diversas industrias. Ello ha conducido a Tánger a un ritmo explosivo e imparable de crecimiento demográfico, contando en la actualidad con una población que superara el millón y medio de habitantes.
Este éxodo rural ha provocado la aparición de suburbios periféricos, llamados también “Barrios dormitorios”, donde afloran aspectos ya conocidos en otras ciudades de todo el mundo, especialmente en América latina y en Asia oriental, como: la exclusión social, la elevada densidad poblacional, la altísima tasa de parados, la falta de servicios sociales, la violencia y la ausencia de seguridad, la expansión del consumo de drogas, la falta de espacios públicos y de ocio,…
Actualmente, en estos nuevos barrios tangerinos, se vive una delicada situación para la infancia de multitud de niños y niñas, muy vulnerables por este tipo de vida. Se destaca especialmente la insuficiencia de recursos educativos y el consiguiente abandono escolar. Las familias se vuelven, de repente, numerosas y desestructuradas ante la acuciante pobreza y la ausencia de recursos económicos, que en muchos casos llegan a ser ridículos. Los niños aparecen deportados, y con voluntad de inmigrar de nuevo ilegalmente. La asistencia sanitaria es escasa. Falta apoyo para la integración social. El meteórico desarrollo, esta claro y patente, no ha beneficiado a todas las capas de la sociedad por igual. Todo eso y mucho mas es consecuencia del éxodo rural masivo donde, por desgracia y por mantener funcionando a cientos de fabricas europeas de textil cercanas a sus chabolas, los “Niños de las Calles” se enfrentan muchas veces a lo peor de la sociedad: a la injusticia, al aislamiento y a la precariedad social. Están tejiendo un tenebroso y oscuro mañana. Intolerable.
En el año 2005 se lanzó una iniciativa nacional para el desarrollo humano (INDH) por parte del gobierno marroquí, como plan de choque y con un objetivo a largo plazo: reducir la precariedad y la exclusión social. A raíz de un estudio gubernamental, los barrios periféricos de Tánger que cuentan con una excesiva tasa de pobreza y de vulnerabilidad han sido identificados como prioritarios por el (INDH).
En este preciso momento me viene a la mente la carambolesca historia de ¿Quién vino primero al mundo?, la gallina o el huevo. La inversión extranjera es importante y necesaria, pero la intervención de los políticos es obligatoria. Y yo me pregunto: ¿Qué decisiones debemos tomar, nosotros, el resto del mundo, los comerciantes consumidores, los periodistas, los escritores, los que tienen la pasta, etc.? ¿Qué actuaciones nos comprometemos a ejecutar? ¿Qué políticas nos obligamos a copiar?... Yo, humildemente, apuesto por aplicar fundamentalmente métodos para fomentar especialmente para la infancia como: la educación, la información, la formación, la sanidad, el deporte, el juego lúdico y el ocio. Hay que considerar la practica de los derechos y los deberes, promover la paz, el desarrollo y la cohesión social desde la base. Eso ayudaría a la igualdad de género respetando las posibilidades de actuar de niñas y mujeres, en función de sus edades y sus necesidades.
Tenemos que comprometernos para garantizar y sostener estos propósitos a través de profesionales, de centros solidarios, de proyectos programados, de actividades educativas, de planes de integración y, sobre todo, respetar la dignidad humana, luchando contra la droga y la gangrena de la corrupción. Estoy seguro de que así podemos andar tejiendo un mañana próspero y solidario.

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