miércoles, 30 de abril de 2008

LA LIBERTAD DE EQUIVOCARSE.

Tánger como percepción de ‘ciudad cosmopolita’, como espacio de encuentros interculturales en el mundo artístico, literario, musical, político, diplomático y militar del período colonial, ha estado y está iindiscutiblemente probado. Entonces, única por su inconfundible estructura urbana, por su legendario puerto, por sus emblemáticos: hoteles, casinos, bares, cafeterías, calles, cines, y teatro; también por su estatus de ciudad internacional gobernada por varios países europeos. Sin olvidar que, en términos históricos, Tánger se ha distinguido por acoger a grandes y conocidos escritores, artistas, pintores, músicos y dramaturgos de distintas escuelas; asimismo por la huella de los “Beats”, y por la presencia de disparejos movimientos culturales asociados con influencias africanas y andaluzas, religiosas y occidentales, y como no, indudablemente unidas a connotaciones económicas y políticas. Y junto a esta artillería pesada del modernismo y del vanguardismo concurría, y con un carácter muy notable, la convivencia con negocios sucios, con mafiosos y contrabandistas, con espías y ladrones de guante blanco, todo ello aderezado con hermosísimas e intrigantes historias de amor y desamor.
No creo que Humphrey Bogart fuera consciente, cuando rodaba Casablanca en los estudios de hollywood, en que espacio exacto del globo se desenvolvía aquella inmortal y heroica historia. Era una desvergonzada propaganda bélica norteamericana de los años cuarenta. Era la desfachatez y la libertad de equivocarse. Y como premio dos oscars de las ocho nominaciones que tuvo la película. Eso lo que se llama auto-regalarse. Políticamente hablando, aquella aventura transatlántica nunca pudo suceder en Casablanca porque era protectorado de Francia, de Vichy en Marruecos. Ni tampoco pudieron coexistir aquellos protagonistas tan dispares que frecuentaban el rick's bar: mangantes, traperos, contrabandistas, clandestinos, conspiradores, golfos, tramposos, espías, militares e incluso nazis, entre otros.
Tánger, entonces, estaba gobernada por España; de esa “nueva España” implantada por Francisco Franco. Era el Tánger de la riquísima Bárbara Hutton, representante de honor del reflejo del poderoso glamour. Era lugar de encuentro de mil culturas diferentes, y espacio de convivencia de tres religiones. En Casablanca, nunca podía haber existido Rick (Humphrey Bogart) ni nadie que se le pareciese. Los dólares se cambiaban sólo en el zoco chico de Tánger, entre puestos de hortalizas, legumbres, frutas, té moruno y humo de kif. Y todos aquellos personajes transitaban, traficaban y se confabulaban en aquella memorable ciudad. Casablanca es una historia y una película poco realista que tenía poco que ver con aquella época, con aquel puerto y con aquel aeropuerto. Sólo y únicamente podía ocurrir tal historia en Tánger; incluso cuando se estrenó el largometraje “Casablanca”, por primera vez, en la mismísima ciudad que lleva su nombre, ni los críticos cinéfilos, ni los historiadores marroquíes, ni la gente de la vieja usanza,… podían ubicar y relacionar la puesta en escena con el estado social, urbano y político de la ciudad de Casablanca.

UN ESCENARIO MULTICULTURAL Y ERÓTICO.

Este texto esta inspirado en una información publicada el 10-06-2006 en malagaes.com : UN ESCENARIO MULTICULTURAL Y ERÓTICO SE INSTALA EN EL CAC MÁLAGA.
La trilogía de Jason Rhoades: Sexo, religión y fetichismo.

Vista de la instalación Tijuanatanjierchandelier de Jason Rhoades en el CAC de Málaga.
La trilogía de Jason Rhoades consiste en una creación de una atmósfera multicultural y sensual. Comenzó hace tres años con la muestra Meccatuna en Nueva York en 2003. Dicha exposición constaba de tres partes: una serie de esculturas con palabras escritas en neón para referirse a la vagina, la simple idea de llevar un atún vivo a La Meca, y por último, la construcción lenta y fastidiosa de un enorme cubo con piezas de Lego.
La segunda exposición fue My Madinah (In pursuit of my ermitage) en St. Gallen, Suiza en 2004, la cual gravitaba fundamentalmente en una gigantesca “mezquita” en la que colgaban lámparas de neón con 1724 expresiones o eufemismos para denominar a la vagina.
El tercer y último capítulo de esta trilogía es The Black Pussy, presentada en dos partes: pública y privada. La versión pública se creó para la galería Hauser & Wirth London en 2005 y la privada tuvo lugar de forma simultánea en la histórica Philippinotown de Los Ángeles, entre amigos escritores, músicos…etc.
El artista californiano Jason Rhoades, durante 2006, con su exposición, Tijuanatanjierchandelier presentada en Málaga bajo un proyecto temático incidiendo en la mezcla de culturas y la sexualidad femenina como temas principales a través de cientos de objetos y neones luminosos que inundan completamente el espacio expositivo. Se entremezclan símbolos e iconos originarios de diferentes culturas y religiones cuyo vínculo de unión son cuatro ciudades fronterizas: Tijuana (México), Tánger (Marruecos), Los Ángeles (Estados Unidos) y Málaga (España). Bajo el dominador común las diferentes palabras y expresiones de la vagina, que evidencian la riqueza lingüística y cultural de estos territorios anglo-latinos. La manifestación de estas terminologías es la consecuencia de un arduo trabajo en el que Rhoades ha rastreado tanto en la literatura como en el lenguaje oral e Internet. Ha recopilado hasta 7.000 expresiones relacionadas con la vajina.
Como podría desprenderse del propio título de la creación, Tijuanatanjierchandelier, Rhoades establece una red de relaciones que se detiene en ciudades que, además de los vínculos que tienen con el artista, ofrecen una clara idea del rol de símbolo fronterizo que muchas ciudades juegan en este mundo definido por los aspectos globales.
Así, el artista dedica su mirada a cuatro ciudades concretas. A la estadounidense de Los Ángeles, lugar en el que reside y produce su obra; a la mexicana Tijuana y la marroquí Tánger; pues a ambos enclaves profesa una gran fascinación y en ellos ha llegado a comprar el material para esta exposición; y finalmente a Málaga, territorio que completa, con su exposición, el viaje emprendido por sus creaciones desde el inicio del transcurso creativo a su exhibición.
De ahí que el artista, que vive y trabaja en Los Ángeles, asocia la relación de su ciudad de residencia con Tijuana, a la que mantiene Málaga con Tánger. En ambos metrópolis el artista trabaja observando y consumiendo para crear una paleta de colores y objetos México-californiana e hispano-árabe con la que pintar algunas realidades del mundo actual.
La obra de este artista se entiende en el contexto conceptual y estético predominante en la corriente artística de la Costa Oeste americana, utiliza la performance y la instalación como principales medios de expresión. Sus enormes y complejas instalaciones alzan una potente combinación de sexo, religión y fetichismo. Así que esta exhibición de numerosos y variopintos objetos y recuerdos en la mayoría de los casos invitan al espectador a participar en toda su obra.
Como suma de estos propósitos se perfila ante los cinco sentidos del espectador un universo en el que resalta la acumulación, el recargamiento y el interés de su autor por los objetos que inundan nuestra cotidianeidad. A través de esta propuesta el artista va lanzando un mensaje que nos enfrenta con realidades de nuestros días como la contaminación multicultural, los estereotipos, el cambio de los significados de los objetos o de su remodificación conceptual y estética.
Jason Rhoades (Newcastle, California, 1965) adquirió su formación en el California of Arts and Crafts, en el San Francisco Art Institute, el Sknowhegan School of Painting and Sculpture y en la University of California, Los Ángeles. Ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas por todo el mundo, y grandes museos como la Tate Modern de Londres o el Guggenheim de Nueva York que poseen obras de Rhoades en sus colecciones.

Jason Rhoades (Newcastle, California, 1965) adquirió su formación en el California of Arts and Crafts, en el San Francisco Art Institute, el Sknowhegan School of Painting and Sculpture y en la University of California, Los Ángeles. Ha realizado numerosas exposiciones individuales y colectivas por todo el mundo, y grandes museos como la Tate Modern de Londres o el Guggenheim de Nueva York que poseen obras de Rhoades en sus colecciones.

viernes, 25 de abril de 2008

ENTRE BOTELLAS Y FLORES.

Era un ser alcohólico, mujeriego, marginal y adicto a la soledad eterna. Se levantaba borracho, escribía bronco, se conformaba con Tánger y coexistía con su peculiar emoción como ciudad legendaria. Era la imagen de un boxeador retirado y atormentado, un púgil que nunca tiró la toalla a pesar de que encajó muchos golpes. Era un ser “entre botellas y flores”, pero sus obras siguen seduciendo a sus lectores. Su escritura es peleona, narrativa, sucia, inocente y callejera. Era un ser rebelde que escribía sobre los hijos de nadie, sobre los niños de las calles, sobre la crudeza de la droga, sobre la dureza de las historias del sexo y sobre los olvidados bebedores. Escribía relatos irritados, violentos y groseros. Nos mostraba la otra cara del mundo trastornando nuestra conciencia. Era un ser que se fue endureciendo con los años en sus textos, privándose de las ilusiones y de los sentimientos. Era un continuo atrevimiento por sobrevivir.
Así fue el escritor Mohamed Choukri, bohemio y invadido de ira y alcohol. Representaba el reflejo del dolor humano, de la pobreza de los postergados, de la tristeza de amor y de la violencia de su propia historia. Se cobijaba en sus solitarias borracheras sin ninguna compañía. Su actitud no importaba a nadie. Siempre quería ser escritor, quería descubrir la forma de expresar las calles, las impresiones, las pesadumbres y el serosidad del pueblo. Hasta que llegó el milagro, un efecto poderoso, y entonces Choukri se convierte en un autor rebelde. A partir de ese momento su pluma se atrevió con la familia, la religión y la sociedad. Era la secuela de la naturaleza de sus actos. No es una reacción de un frustrado, todo lo contrario, era el nacimiento de un escritor progresista liberal, alcohólico y con un pasado podrido. Se convierte en un escritor de recuerdos y desamor. En sus obras cita a mujeres, infiernos, perros, sueños rotos, vendedores de cigarrillos sueltos,... Escribía sin tabúes del contrabando, del tráfico de droga, de la prostitución, de la violencia y del maltrato. Relató con todo lujo de detalles la miseria del pueblo rifeño, el colonialismo, las guerras en el norte de Marruecos, los cementerios,...Se atrevió a denunciar las violaciones a menores, el abandono de los huérfanos, el analfabetismo, etc. Con Choukri llegó una de las primeras oportunidades para romper tabúes y prejuicios.
Tánger jugó un papel importante en su desarrollo literario, fue para él una ciudad mítica. Era el nirvana prometida, el entorno matemático y próspero para recrearse. En aquel tiempo la ciudad, de repente, se convierte en un revoltijo cosmopolita de buscavidas, de excéntricos, de desertores, de marines, de... Igualmente se convierte en la cuna de escritores de la talla de Paul Bowles, Truman Capote, Tennessee Williams, Gore Vidal, William Burroughs, Allen Ginsberg, Jean Genet y Jack Kerouac, entre otros. A todos ojos de vista bulle en Tánger un verdadero “ambientazo”. ¡Que lujo!

Sus obras han sido censuradas y desaprobadas en varios países árabes, incluso en Marruecos. Ha sido amenazado de muerte y ha sido malmirado injustamente. Era demasiado, en muy poco tiempo, para una sola persona, subsistir diariamente con este peso sobre los hombros.
No sólo hay que escribir. Eso no acaba aquí. Voy a hacer un alto en el camino puesto que mi cuerpo me pide “un pelotazo”. Es hora de recordar los ausentes.

miércoles, 23 de abril de 2008

CORRUPCIÓN EN TÁNGER.“NO PROBLEM” SOLO DINERO.

Toda leyenda tiene algo de real, toda sabiduría tiene algo de fantasía, toda nobleza tiene algo de arte y, como no, todo corrupto tiene algo de bufón; este último se presenta con mucha cara, con la boca llena de aire y preparado como si fuera para recibir bofetadas, intentando hacer de la provocación un arma letal para capturar a su presa, originando así que el ridículo sea mutuo. Son tiempos difíciles, tiempos de pocas palabras, tiempos de negocios sucios,… Los corruptos son personas desconocidas que se refugian en los suyos, entre sus semejantes. Están atrapados, endeudados, enganchados,... Viven entre la espada y la pared. Hacen del verano su agosto -nunca mejor dicho- puesto que en esas fechas las cosechas son buenas y el ganado abundante. No son tiempos lejanos, son tiempos de marcar sus dominios, tiempos de morir por una causa. ¿Qué importa la felicidad y la prosperidad? Sólo desean que sus arcas se llenen para así llevar una vida tranquila hasta la muerte. No importa lo falso y lo concertado del bienestar.

Tánger vista del puerto.

Un día, tal como hoy, veinte de abril del 2008 como cualquier otro día de los que suelo hacer el viaje de vuelta a mi ciudad residencial Málaga, desde mi ciudad natal Tánger, y siempre que mi tiempo lo permita, hago mi recorrido y trámites portuarios de memoria. De repente un policía sale inexplicablemente de caza. Quieto en su humilde puesto, vestido de civil, sin mirarme a la cara y lejos de sus obligaciones, me pregunta si poseo un vehículo.- Claro son momentos de vacas flacas, época baja de turismo, por lo que es difícil “cazar” algo-. Se rompió la rutina de siempre. Me obliga a justificar que yo era un pasajero de a pie y que mi vehículo está fuera del territorio marroquí.
Nos miramos los dos por primera vez a la cara, impotentes los dos. Yo, confundido, no sentía su presencia y no entendía su ambigua reclamación; mientras que él no sabía como expresar su mendicidad. Con cuidado me desliza mi pasaporte y me manda, sin rumbo, a la planta baja a buscar, según sus palabras, “un papelillo blanco” en los archivos aduaneros. No era una broma se trataba de una tarea complicada, comenzando aquí una pescadilla que se muerde su cola. No se debe hacer ruido, la pieza a cazar está a una distancia y en unas circunstancias inmejorables. La presa era un animal bello y majestuoso. El cazador, por su parte, piensa que su figura era, por un momento, un verdadero rey. Ni siquiera se movió, sólo quería satisfacer su afición y cargarse al animal.
No se trata de una propina, de una limosna para ayudar a estos empleados estatales a llegar a fin de mes, o para llevar algún regalito a sus hijos de vuelta a casa, o de ir de juerga con sus amiguitos. No se trata de una multa ni se trata de una generosidad. No se trata de un canon, se trata de la gangrena de la puta corrupción. La corrupción es un delito, es un robo, es un acto de vandalismo y está duramente castigada en Marruecos. El problema es la ignorancia y el silencio.
Estaba de espaldas, suspiro, y se giró cuando mi voz le sorprendió. Observó de nuevo mi pasaporte, esta vez acompañado de un mensaje casi infantil, escrito a mano por un desconocido funcionario aduanero, al instante una sonrisa falsa invadió su cara sonrosada. No podía articular palabras, estupefacto de mi habilidad, tan sólo me recordó que la próxima vez que pasase por el puerto de Tánger tendré que presentar el maldito “papelillo blanco”. Me sentía incapaz, y por un momento dudé en mandarlo a la mierda, porque también cabe la posibilidad de que viaje en avión, en cuyo caso el dichoso problema con "papelillo blanco" del coche no tiene cabida.
Por derecho de sangre he nacido en esta tierra estando prendado, como buen tangerino, de mi ciudad y de mi patria, y me siento en deuda con mi gente. Pienso levantar mi voz y gritar con mi buen corazón: “no pagar ningún puto dírham a estos enfermos corruptos”. Estos atracos hay que denunciarlos. Sumo mi llamamiento al de todos los afectados, al de todas las personas que educan, que informan y que luchan por acabar con esta lacra. Nada es eterno. No podemos seguir callados observando lo que pasa. Estoy convencido que seguiré, como una montaña, observando y vigilando a estos bufones. Tengo la esperanza de que dentro de unas cuantas primaveras la gente pueda tranquilamente, sin necesidad de pagar un canon suplementario e inconcebible de corrupción, viajar, casarse, celebrar el nacimiento de un hijo, construirse su casa, registrar una parcela, sacarse el carnet de conducir, ingresar a un pariente en un hospital, morirse,...
Espero y deseo que este mensaje se repita una y otra vez, para siempre. Pásalo.

miércoles, 16 de abril de 2008

LOS INTOCABLES Y EL SILENCIO DE LAS HORMIGAS.

Nadie predica mejor que la hormiga, y no habla (Benjamín Franklin). Nuestras hormigas se dedican con sudor y lagrimas a un vaivén continuo, sin cesar, de un paraje a otro cargadas de provisiones, cruzando fronteras, montañas, aldehuelas, suburbios e incluso ciudades. Una labor vigilada bajo el prisma de una mirada implícita y contenida del dios “silencio”. Una tarea automática que roza casi la perfección. Este silencio me ofende y me altera. Es sorprendente esta unánime y sospechosa callada, que hasta parece eclíptica y espontánea, de todas las clases legislativas y democráticas. Será porque cuando suena el tintineo de las calderillas las leyes guardan silencio. En este caso prefiero ser esclavo de mis palabras.

Los pescadores nacen pescadores, los agricultores nacen agricultores, los acróbatas nacen acróbatas, los videntes nacen videntes, las prostitutas nacen prostitutas, etc ... Oficios tan antiguos como la vida misma y oficios que se heredan de padres a hijos. Ellos se proclaman los distinguidos y los elegidos de la naturaleza, que han venido a este mundo con este formato inalterable. Y, para colmo, y por mantener los votos y evitar el derrumbe de multitud de familias, hemos creado: subvenciones, ayudas, planes de integración, programas de reubicación y hasta incluso sueldos vitalicios. Probablemente, por la regla de tres y por fusilarnos las ideas, eso sería el siguiente paso de igualdad social en Marruecos.
Ceuta y Marruecos carecen de aduana comercial mientras, misteriosamente, Melilla sí cuenta con ella desde 1907. Desde entonces la relación comercial entre Ceuta y el norte de Marruecos ha tomado, hasta el día de hoy, públicamente como nombre: “contrabando” para unos, y “comercio atípico” para otros. Los dos gobiernos hacen vista gorda; el negocio va sobre ruedas y mueve al año entre 1.000 y 1.500 millones de euros, una cantidad que supera en cinco veces todas las transferencias que realizan los inmigrantes marroquíes de toda Europa. Los dos contrincantes salen ganando y los elegidos desempeñan a la perfección su oficio de nacimiento; y por medio miles de familias y miles de bocas que hay que mantener. Este negocio es deshonesto e ilícito, sea cual la cantidad de millones de euros “negros” que mueve y la multitudinaria mano de obra directa o indirecta que genera. Es algo divino, son los intocables, es un oficio olímpico. Actualmente, la viabilidad de este actividad y la continuidad del contrabando constituyen el trascendental motor económico de Ceuta, una ciudad con una renta per cápita superior a la media española, y por otra parte un enorme pegote y alivio económico para miles de almas del norte de Marruecos, con el único objetivo llevar un trozo de pan a la boca y permanecer callado.
Los dos países implicados persisten en culparse mutuamente por la negación de la calificación comercial aduanera, y así justifican la inexistencia de un estatus de trafico legal de mercancías. Dan a entender que solo faltan los tramites burocráticos como en cualquier otra frontera. Dudo de la profesionalidad de estos consejeros económicos. Hablando en plata, Ceuta, actualmente y oscuramente, no forma parte de la corporación de la unión europea aduanera, y por consiguiente, entre su posible y futura integración a la aplicación de aranceles fronterizos comunes, y a raíz del comunicado marroquí del desmantelamiento en 2012 de sus aranceles (INRI) con la UE , será el principio y el fin de la salvaje y mezquina vida de los comerciantes ceutíes, de los pobres porteadores y porteadoras marroquíes. Será la muerte súbita de aquel proclamado eterno oficio. Será la ruina de muchas familias marroquíes.
Para otros la expresión es distinta, avisan que la evaporación de la formula mágica del comercio “atípico” será nefasto para la sociedad Ceutí y restará competitividad económica a los tenderetes de esa ciudad. Ellos salen sin decencia a la calle, con la cabeza muy alta, reafirmando su patriotismo a saludar los reyes de España; les importa un bledo los delitos fiscales y morales del contrabando.
Así como se podría contribuir a la desaparición de la gallina de oro, no estaría mal que ello ocurriera, al menos para que se enterasen de lo que vale un peine y dejaran de vender cantidades titánicas y desproporcionadas de: cunas , mantas, toallas, todo tipo de electrodomésticos, antenas parabólicas, canal +, todo tipo de apuestas del estado, joyas, perfumes, ropa de marca, chocolate, galletas, quesos, zumos, champús, jabones, zapatos, medicamentos sin recetas, licores, tabaco, drogas sintéticas, armas ligeras, yogures a punto de caducar, batidos que carecen de inspección sanitaria, etc.
Durante todo este tiempo el contrabando en el norte de Marruecos ha destruido el empleo y el tejido económico, ha saboteado la supervivencia de empresas de fabricación marroquí en las otras regiones, ha empujado a miles de criaturas a abandonar las clases y a sumergirse en el contrabando. Este comercio “ilegal”, tanto en Ceuta como en el norte de Marruecos, ha contribuido a la creación y el desarrollo de: redes mafiosas, bandas armadas, traficantes violentos tanto de droga como de licores y tabaco, contrabandistas mayoristas, controles asaltantes “corta-caminos”, tiroteos entre bandas y policías, blanqueo de capital, trafico de inmigrantes y, por supuesto, la proliferación en los dos bandos de la corrupción de los agentes aduaneros y administrativos. Es una situación incompatible con el nuevo proyecto marroquí. Este contrabando ha pasado de ser un mero «problema económico» a «un problema de seguridad».
Señores, los contrabandistas no nacen contrabandistas, se hacen. La naturaleza es muy sabia, los contrabandistas no son intocables. El futuro de Ceuta y el norte de Marruecos (Tánger y alrededores, Tetuán y la mayoría de los pueblos y aldeas del Rif) debe pasar por acabar y luchar contra esta lacra. Debe pasar por una política inteligente, comprensiva, creativa y comprometida con la educación y la integración tanto cultural como humana. Debe pasar por una política de desarrollo generosa, limpia, preventiva y de cooperación. Por el momento, esta pasividad silenciosa e hipócrita deja el destino del ascendente contrabando en manos del dios “silencio”. ¡Pobres hormigas!.

“Otros Rostros” viaja a México

En relación con mi última exposición titulada “Otros Rostros”, mi amigo Mehdi Mesmoudi se atrevió en incluir mis obras en un artículo dentro...