sábado, 17 de enero de 2009

PALESTINA EXPRESS.

Ojo por 500 ojos.

Sangre, mucha sangre, vemos correr delante de nuestros ojos mientras un silencio traidor domina la sociedad. Estamos hablando de unos ladrones de libertades. Toda esta sangre manchará, de alguna manera, nuestras conciencias y nuestras almas, si es que todavía somos creyentes. Un odio de toda la vida, que proviene de un mal genético, y con el que es imposible ser condescendiente. El odio y la decencia sentenciados a ser gemelos inseparables durante miles de años

Un conflicto que altera nuestra sangre y nuestra dignidad, y que provoca nuestra ira. Un conflicto incomprensible, para la mayoría de las capas sociales a nivel mundial. Me refiero a los pueblos, a la gente sencilla, exactamente a los consumidores, a la gente de la calle que no sabe fielmente lo que está pasando en oriente medio. No se preguntan cual es el objetivo de los hebreos, ni cuál será el destino de los palestinos. Se conforman sólo con lo que se publica en la prensa y con las noticias que se dan en los informativos de la caja tonta. Imágenes censuradas y manipuladas. La opinión pública confunde terrorismo con guerra, y mete a todos los árabes en el mismo saco. Estoy seguro de que desconocen la historia de Israel y el origen y destino del pueblo palestino.

Se trata de un conflicto interminable, bélico y con connotaciones étnicas. La historia acontece en un territorio ocupado por las fuerzas militares hebreas, entrenadas y armadas hasta los dientes, regidas por un gobierno apoyado por todas las grandes potencias mundiales y ayudado económicamente, sin excepción, por todos los amos de la economía mundial. Incluso se permiten el lujo de tener el más sofisticado, y el más sangriento, servicio de inteligencia del mudo. ¿Quién da más?

Los recientes inquilinos se apoderaron de todo lo que pillaron, a cambio de nada, sólo porque en algún libro celestial figuraba pintado, por arte de magia divina, y justamente en ese dramático territorio, su casa y su tierra prometida. A Israel nunca le han faltado razones de peso para justificar sus hazañas, incluso nos tiene hipnotizados. El mundo entero exclama: ¡pobrecitos judíos! Desde la oscuridad de los tiempos siempre castigados, humillados, perseguidos y encima ahora les toca defenderse. Hasta el día de hoy, 60 años después de la implantación del estado de Israel, por el famoso regalo del decretazo del artículo 47, siguen los hebreos sin definir sus fronteras. REFUGIADOS. La creación del Estado de Israel provocó la expulsión de cientos de miles de palestinos de sus tierras.

Sangre, mucha sangre. Los palestinos, los más viejos moradores de este territorio, están fuera de sus hogares y, además, son tratados como extranjeros. Los nuevos terratenientes, dueños además de medio mundo, viven debatiendo, en sesión continua, entre el cielo y la tierra, entre la fe y el castigo, su felicidad en un continuo malestar y en un profundo sentimiento de odio. Y ahí es donde radica su fe y su obediencia delante de su dios, esperando a rendir cuentas el día del juicio final. Los hebreos sionistas no pueden separar su alma de la fe. Sus líderes gritan sangre y presagian un futuro incierto para sus hijos, a la vez que advierten de la necesidad de matar para sobrevivir, porque la amenaza del ritmo demográfico de los palestinos, con su escalada galopante, es una bomba de relojería. Mientras, los olvidados desahuciados están afincados, no podemos negarlo y cerrar los ojos, en Gaza en una especie de campo de concentración en estado agónico y precario.

El horizonte se presagia negro, muy negro. El conflicto de Israel radica, básicamente, desde su inauguración, en un proyecto sionista que gira sobre el establecimiento de una patria judía, cueste lo que cueste. Y cuidado, no se les vaya a ocurrir imponer la condición de una pureza étnica absoluta. Esto me recuerda algo que no quiero ni pensar: Israel, para sostener los principios del sionismo, debe vulnerar y aniquilar toda la entidad Palestina, violar su integridad territorial y destruir su economía. ¡Demonios! ¿Quiénes son estos individuos que cometen estas matanzas llenas de ideales fascistas y de extrema derecha? Actualmente, los enemigos de Israel son los palestinos y la historia ha dado un giro completo, un giro perverso bañado de asesinatos selectivos, de crímenes de guerra, de ataques indiscriminados a edificios públicos, centros de enseñanza y a dependencias sanitarias provocando un reguero continuo de pérdidas de vidas humanas sin importar sin son mujeres, adolescente o niños.

Bajo la mirada atenta de los observadores de medio mundo, en 2006 Hamás ganó, democráticamente, las elecciones y se hizo con el control de Gaza. Actualmente, el propósito de Israel se agrava más y se hace más sangriento. Las autoridades israelitas han prohibido a sus soldados llevar móviles, me figuro que para evitar que graben sus faenas sangrientas, impidiendo así que pudieran hacer circular las imágenes por la red.

Sangre, mucha sangre con un solo propósito: “Achicar al pueblo palestino hasta su total eliminación”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Le agradecemos de antemano su aportación.