sábado, 29 de diciembre de 2007

GIUSEPPE GARIBALDI: LA CELEBRACIÓN DE UN CUMPLEAÑOS MÁS QUE DISCUTIBLE.

Giuseppe Garibaldi nació el 4 de julio de 1807 en Nizza actualmente ciudad francesa. Hijo de un pescador, pasó toda su juventud de marinero, navegando. En 1831 tomó la decisión de continuar la carrera del mar. Un año más tarde obtiene la licencia de Capitán de Segunda Clase, hecho que lo marcaría durante toda su vida. Giuseppe Garibaldi cumplió, el pasado mes de julio, 200 años sin poder realizar, personalmente su sueño y aspiración: una Italia unida y con un gobierno único, con sede en Roma. En varias ciudades y países del mundo como en Montevideo, New York, Paris, Italia, Perú, Argentina...etc. se llevan a cabo homenajes, celebraciones, conferencias, conmemoraciones y exposiciones relacionadas con el bicentenario de Giuseppe Garibaldi. Internet está plagado de noticias, textos y datos históricos al respecto, muy dispares y contradictorias sobre su verdadera personalidad.
Los hombres que marcaron el paso de la historia dejaron huella para la humanidad con sus pensamientos, sus ideologías y sus palabras, pero, sin duda alguna, Giuseppe Garibaldi fue un auténtico revolucionario y quien abrió, por primera vez, el camino de la lucha de los pueblos y las naciones. A Garibaldi le debemos el color rojo como identificativo de los revolucionarios del mundo, así como la primera fuerza popular, organizada militarmente, en la lucha por la justicia social y la independencia de los pueblos del mundo.
Muchos aventureros cruzaron mares, desiertos y selvas para llegar a lugares nunca imaginados ni conocidos, cada uno en busca de un sueño, pero pocos han llegado tan lejos en su anhelo de libertad como Garibaldi. Combatiente fiero y tenaz luchó por la independencia y la libertad de los pueblos a través de sus interminables viajes . Antes y después, Giuseppe Garibaldi luchó en Perú, en México, en la guerra Austro-Prusiana, en Tánger con su tropa al servicio de Hussein Bey, vendía armas en China, recorría Nueva York, Inglaterra, etc. De ahí sus apodos de “Héroe de dos mundos” y de “Romántico aventurero”. Elegantes eufemismos con los que se trata de enmascarar su condición de mercenario y pirata.
Giuseppe Garibaldi era ingenuo en política, de ahí que lo califico la historia de ”Militar y hombre político italiano”. Era un personaje sumamente controvertido, sus acciones, y su figura, siempre fueron elogiadas y oscurecidas desde su juventud. Por un lado, tachado de héroe que dedicó su vida a combatir por la libertad y la justicia, herido varias veces de gravedad, hecho prisionero, capturado e incluso torturado, y por otro lado, ser un héroe buscado, condenado a muerte, obligado a huir, a dejar morir a su mujer a punto de parir, o de ser esclavista, imbécil, vago, saqueador y bandido hasta tal punto, que sus buques navegaban a ras del agua debido al peso de las mercancías expoliadas. En conclusión era un aventurero afortunado en vida, y después de muerto, por lo que su historia queda atrapada entre dos fuegos. A veces pobre a veces rico. A veces subordinado y otras gobernador y general. Fue pirata y capitán en Montevideo. Agitador y maestro en evasiones, siempre huyendo. Garibaldi se ganó los motes de “Chacal pirata” o de “Chacal de los tigres anglo franceses” para quienes trabajaba, por sus siniestras invasiones y brutales ataques. También le constan otros motes como “Don Giuseppe” o “Pane”, con este último se lo conocía en las sectas masónicas de Mazzini, entre las que se integraba. Por este apasionante recorrido fue llamado también “Héroe de dos mundos” por el liberalismo masónico. Para demostrar todo este recital de cualidades tan opuestas no hay más que remitirse a la documentación de los protagonistas y a los escritos de los verdaderos historiadores, y a sus propias memorias.
La fama, al final, le llego a través de sus hazañas victoriosas en Uruguay. Así que no dudó en cruzar el Atlántico y volver a Europa, a la aún desmembrada Italia -en muchos de cuyos salones la noticia del momento era el buen hacer de Giuseppe Garibaldi como militar estratega y luchador con ideales-. Se jugó la vida continuamente por defender las causas por las que luchaba armas en mano. Mantuvo en alto las banderas de la democracia, el progreso y la felicidad de los humildes. Dos siglos después de haber nacido sigue siendo el emblema humano de lo mejor de los italianos. Hoy Giuseppe Garibaldi, con todas las contradicciones históricas, es un héroe nacional italiano y una leyenda en dos continentes. Me pregunto si se lo merece, si es plausible la grandeza adquirida después de muerto.
De viejo se quedó en una precaria situación económica, debiendo ser sostenido por su familia. El 2 de junio de 1882, anciano y cansado, le sorprendió la muerte durante un caluroso mes de julio, a los 75 años. Aunque quizá no era plenamente consciente, se había convertido, para siempre, en una leyenda, en un personaje mítico, en un navegante, en un guerrillero, en un luchador, en un revolucionario, en un aventurero y en un escritor de poemas y novelas.
Estoy “flipando”, no entiendo nada, por esta regla de tres aquí vale todo. ¿Tenemos que celebrar los centenarios de Giuseppe Garibaldi, un saqueador y un vándalo quien desarrollaba, sin importarle nada, su cruel codicia y lujuria asaltando brutalmente comercios y casas de familias humildes bajo el pretexto de la revolución de los pueblos -según sus propias memorias- y echando la culpa por utilizar la violencia a lo difícil que era mantener la disciplina? El resultado era todo lo contrario, la represión, el desorden, la falta de ética, y para colmo, casi siempre para celebrar sus victorias, los mercenarios terminaban las faenas con orgías y borracheras, incluso dentro de iglesias. Aquí no valen las disculpas ni hacer vista gorda. Me resulta difícil creer ¿Cómo pueden pueblos, asociaciones, ayuntamientos, embajadas...etc. reunirse y celebrar tal cumpleaños? A mi se me han quitado las ganas, y me vienen a la cabeza nombres de criminales como Milosevic ex presidente de la Federación Yugoslava, Mussolini, Hitler, Pol Pot, Ceaucescu, el ex dictador iraquí Sadam Husein...etc. Algunos fueron condenados a muerte, mientras otros murieron en extrañas y sospechosas circunstancias. Todos fueron encontrados culpables de "crímenes contra la humanidad". Somos unos hipócritas, “tontos” hasta tal punto de crear una escala moral para descalificar o justificar hechos tan indignantes como acabar con la vida de seres humanos.
Actualmente, el listado negro de los tiranos, mercenarios y criminales, que gozan del poder absoluto en sus respectivos gobiernos, es interminable. Pido a Dios que no cumplan más años. ¡Que se mueren ya!

domingo, 16 de diciembre de 2007

KIF Y JAJOUKA, UNA TRAMPA.

The Master Musicians of Jajouka, una de las formaciones más famosas de Marruecos, con su música obsesiva de los tambores y gaitas han hipnotizado a medio mundo. Los Rolling Stones, Peter Gabriel, Led Zeppelin, Bernardo Bertolucci, Sonic Youth, William Borroughs o Paul Bowles les son incondicionales. Este famoso grupo musical es originario del Rif (norte de Marruecos) y representa una tradición musical de 800 años, fue descubierto en 1968 por el fundador y guitarrista de los Rolling Stones Brian Jones, quien grabó sus peculiares sonidos de rhaita árabe en el disco “The Pipes of Pan at Jajouka”. Los propios Rolling Stones han contado con ellos en diferentes ocasiones. Decenas de artistas, como Jimmy Page, Ornette Coleman o Peter Gabriel, han querido trabajar a su lado, dada la originalidad de su música.

El grupo tuvo también su impacto entre los poetas y escritores de la generación beat, como William Borroughs o Paul Bowles, quien, cuando les vio en Tánger, se convirtió en su gran mentor. De hecho, la orquesta aparece en la película El cielo protector, de Bernardo Bertolucci, por sugerencia de Bowles. Los gurús de la generación «beat» enloquecieron con ellos. A finales de los sesenta, la música de los Virtuosos de Jajouka se convirtió en un punto de referencia para la cultura de los adictos a Burroughs, Bowles o Kerouac. Brian Jones, el más hippie de los Rolling Stones, cogió su testigo gracias al pintor Brion Gysin y grabó «in situ» los sonidos de trance de esta tribu marroquí consagrada a la música. Para algunos, el acercamiento no tenía demasiado misterio. Los «modernos» de la Generación Beat se inventaban una nueva disculpa para viajar a un lugar exótico, ponerse hasta arriba de drogas y disfrazar sus empeños dionisiacos con un velo cultural que ya no engañaba a nadie. El tiempo y los resultados demostraron que las intenciones de vividores como William Burroughs, Paul Bowles, Brion Gysin o, más adelante, el rolling Brian Jones iban más allá del simple deseo de pasar un buen rato exótico fumando kif y buscando temas para maquillar su arte.

Para Bowles, el que mas con los años demostró que entendía mejor el espíritu árabe, lo que ofrecían los Virtuosos de Jajouka no eran respuestas a incógnitas existenciales; ellos aportaban según el «una experiencia musical y eso es lo que yo me llevé de allí». Pero no todos los artistas que se acercaron a las montañas del Atlas para vivir de cerca la magia de estos músicos fueron tan pragmáticos. La mayoría se empaparon del aspecto espiritual de este rito que los Virtuosos han utilizado durante siglos para exorcizar enfermedades. El protocolo de la experiencia es similar al de otras ceremonias en las que la música induce al trance. Burroughs, que decribió sus sensaciones en The ticket that explodes, la definió como «el sonido de una banda de rock de 4.000 años» y en un artículo publicado en la revista Oui 2 en 1973 describía sus «visiones»: «(...) el pueblo, las colinas y el cielo parecían estar danzando en el espacio, como si fuera una escena de Star Trek. El chico de la camiseta verde se colocó una máscara y empezó a bailar enfrente de nosotros durante unos segundos. Pan, el Dios cabra, el Señor de las pieles, el Maestro del miedo, sin edad, enigmático, impersonal... mira a través de los ojos del chico. Pan puede mirar a través de miles de ojos». Aunque en su grabación Brian Jones no respetó demasiado el trabajo original de estos artistas, cuya fuente musical viene de la música escrita por sus antepasados en las cortes de Sevilla y Córdoba de los siglos IX y X, el resultado es bastante fiel a la realidad.

En el disco se intuye la magia de estos compositores que, históricamente, han formado una especie de aristocracia artística. Hace miles de años eran los encargados de proporcionar música al sultán e incluso tenían el privilegio -hasta principios de este siglo- de recaudar un diezmo de los habitantes de los territorios colindantes, lo cual les permitía dedicarse a su música, sin tener que preocuparse de buscarse la vida. Pero aunque en los surcos de la grabación resume parte de su atracción, la historia ha demostrado que los que han caído en las redes del Dios Pan de los Virtuosos de Jajouka, han sido los que le han visto cara a cara, los que como Brian Jones, Bowles o Burroughs se han dejado llevar por la experiencia mística los que de verdad han captado la esencia de la ceremonia, los que han entendido que una vez has caído en la trampa, perteneces a esa música para siempre. En un artículo que se reproduce en el libro recopilatorio Lo mejor de Rolling Stone, Brion Gysin le explica al periodista Robert Palmer cómo atrapa la música a los neófitos: «Un día oyes la música y empiezas a bailar, y entonces sabes que perteneces a esa hermandad. Bailas hasta que no puedes parar y, cuando te desmayas y te hacen recuperar el sentido, te das cuenta de que has establecido con ellos un contrato de por vida».

Mucho antes de que Brian Jones intuyera lo que esa región del Atlas se traía entre manos, Kerouac, en En el camino (1957) dejaba entrever en el personaje de Carlo (inspirado en William Burroughs) cómo sus experiencias africanas le habían cambiado la vida y cómo, en medio de Nueva Orleans, parecía que estaba en algún sitio que no tenía nada que ver con aquello. Y el encantamiento no parece diluírse con los lavados... Gente como Philip Glass o William Burroughs reconocen que no pueden apartar el sonido de las flautas de Pan de su mente. Brian Jones y Philip Glass afirmaban que los Virtuosos de Jajouka «no tocan para cualquier mortal, más bien se trata de un encantamiento que afecta a gente que vive en otra dimensión».

UNOS GRANUJAS Y UN SILENCIO ANGÉLICO.

Paul y Jane Bowles & Truman Capote en Tánger.
Internet reaviva una maraña extravagante de acontecimientos culturales y sociales, verdaderos o falsos, relacionados con Tánger durante las décadas de los años cuarenta y cincuenta. De hecho fueron destacados, en aquella época, en varios libros, manuscritos, prensa…por una generación de escritores, que en su inmensa mayoría eran americanos e ingleses y que pasaron virtualmente y fugazmente por la ciudad. Todos sabemos hoy que Paul y Jane Bowles, William Burroughs, Gimsberg, Jack Kerouac, Jean Genet, Samuel beckett, Tennessee Williams, Truman Capote, visconti, la millonaria Bárbara Hutton, el millonario Malcom forbes, Matisse, Delacroix, Cocteau, ricos judíos, nobles magnates rusos, espías internacionales, refugiados de la II guerra mundial y otros muchos, pasaron por Tánger, sumergidos en fiestas mundanas, solo con las ansias de gozar de todos los placeres orientales, droga (kif), alcohol y una variada y barata sexualidad a veces pedofila.
Así se ha convertido en una ciudad donde se podían ver las películas de Brigitte Bardot sin cortes, o el cine de Bergman sin censura o el cine de Luis Buñuel. Se vendían libros de Sastre, Camus, Blasco Ibáñez y Arturo Barea…Las costumbres morales y sexuales habían cambiado, en una ciudad donde existían unas prestigiosas burdeles y casas de citas. Era la época de “la douceur de vivre”, la buena vida. Aquello puso a Tánger en la elite de la modernidad, sobrepasando con su fama a Alejandría, Beirut, Malta…
En fin, aquellos escritores, pintores, artistas y periodistas de los tiempos modernos, “beat generation”, estando apoyados por el poder y el dinero, eran capaces y de contar, interpretar, fantasear, modelar unas vivencias e historias banales y marginales de la vida cotidiana de la ciudad y, al mismo tiempo, olvidarse completamente de la verdadera cultura de Tánger, saltándose su autentica historia, la que formaba parte de la gran civilización mediterránea. Tarde o temprano estos hechos concretos, superficiales y novelescos perderán el valor histórico quedando castigados al más absoluto olvido.
Las tolerancias morales fueron aprovechadas, de una forma descarada, bajo la mirada silenciosa de las tres religiones que a su vez y, probablemente, bajo el mismo juego de influencia incidieron en beneficio propio. Las ofensas moralistas y religiosas se las pasaban por el “forro” y los templos religiosos atraían a pocos fieles. Muchos llamaban a Tánger “ciudad canalla”. Pero, a Tánger, la estima le viene de lejos y no le sienta mal sino que también forma parte de su atractivo. Los lugares que son cruces de mil caminos, mil historias contadas de mil maneras diferentes, adquieren irremediablemente un carácter y un esplendor misterioso entre lo real y lo irreal, lo admisible y lo inadmisible.
Es para creerlo. Hoy Tánger experimenta una acelerada expansión urbanística y un apreciable desarrollo económico lo que le ha llevado a convertirse en capital de la región. Hoy Tánger se abre hacia el exterior, elaborando varios proyectos estructurales, económicos y comerciales de cierta envergadura. Como en la zona industrial de Gzennaya, la zona franca de inversiones, la central térmica de Tahaddart. Así con una nueva ley de costas se pretende dar un empujón fuerte al turismo, al sector de la construcción y la inversión extrajera a lo largo de litoral. La población ha crecido por motivos demográficos así como por la inmigración nacional interior. El crecimiento del tejido industrial es en la actualidad más que notable. La construcción del puerto nuevo Tánger-Med, la ampliación de las autopistas, la modernización del ferrocarril y del aeropuerto regional Ibn Batuta…etc. Ha empezado una nueva era para Tánger. Son nuevos tiempos.

sábado, 15 de diciembre de 2007

LOS FANTASMAS DE RIHLA

Con la edad de aproximadamente veinte años Ibn Battuta se había ya embarcado en sus aventuras viajeras. Era un viajero tenaz. Nacido en Tánger (Marruecos) en algún año entre 1304 y 1307. Sus rutas elegidas a seguir eran relativamente seguras pero eran consideradas como las menos utilizadas y las menos común frecuentadas de las existentes. Recorrió el mundo islámico del Norte de África hasta la India. Posteriormente se dirigió al sur de Rusia, China y las costas de Malabar y Sumatra. De vuelta a Tánger, recorrió los reinos negros subsaharianos que los árabes denominaban Bilad-al-Sudán ("tierra de negros"). Peregrino de La Meca. Conocedor de Asia Menor, África Oriental, la Horda de Oro y Extremo Oriente. Su viaje hasta el Níger sigue siendo aun hoy una de las principales fuentes de información sobre la mítica ciudad del sahel, Tombuctú y el reino de Malí. Dio fama grande al Islam. Viajó el triple que Marco Polo, cubrió con el tiempo más de 120.000 kilómetros por lo largo y ancho del mundo musulmán.
Sus relatos de Rihla están considerados por varios historiadores y científicos de lo más interesantes y completos del siglo XIV. El viajero pretendía, transmitir, contar, expresar con fantasía y sabiduría, la historia, los hechos vistos y vividos con una gran dosis de información.
Tras la publicación de la Rihla, se conoce poco de la vida del peregrino incasable. Ibn Battuta murió en Tánger, Marruecos, en algún momento entre 1368 y 1377. Durante siglos su libro fue desconocido, incluso dentro del mundo musulmán, pero en el siglo XIX fue redescubierto y traducido a varios idiomas europeos. Desde entonces Ibn Battuta ha aumentado su fama y es ahora una figura bien conocida mundialmente.
La ausencia de datos biográficos exactos ha hecho difícil para los estudiosos trazar un retrato fiel de este viajero, lo que nada tiene de raro, pues hasta el propio Cristóbal Colón no dejó ninguna imagen confiable, hecha por algún contemporáneo. Pero de Ibn Battuta se pueden decir al menos dos cosas con seguridad, la primera es que tenía una firme voluntad de cambiar permanentemente de domicilio y segundo es que varios de sus relatos se caracterizaban con un cierto delirio de grandeza. Estos dos aspectos se contrastan con su mucha más probable y gris realidad de peregrino. El propio Ibn Battuta era medianamente culto, parece, si bien constantemente presume de letrado y alguna ves de juez y de haberse formado en numerosas disciplinas. Junto a sus declaraciones de los recibimientos magníficos que le habrían dispensado reyes y mandatarios, aparecen en varias líneas de Rihla que revelan su hábito de cobijarse en albergues para caminantes pobres. Así como proclamaba su ardor por combatir en el camino de la religión, aunque luego confesaba que se desmayaba al ver sangre.
En los años que viajo o en la época que vivió Ibn Battuta, el peregrino podía viajar durante años sin mayores penurias. Dos factores que permitieron su larga peripecia fueron, por una parte, la unidad de las naciones y pueblos islamizados, y por otra parte existía la hospitalidad de los pueblos pastores. En el mundo islámico se había desarrollado una red de conventos, ermitas musulmanas (morabitos) y hospitales, que acogían a viajeros, faquires y pobres, y cuyo fundamento era el fomento de la hermandad musulmana, financiada con fondos públicos y a través de donaciones piadosas.
Fuera quien fuese, lo cierto es que su nombre integra la lista de los más extraordinarios viajeros, y quizás la de los más injustamente ignorados. Hoy, no cualquiera en su nativa ciudad de Tánger sabe dónde se encuentra la tumba que guarda sus huesos.

viernes, 7 de diciembre de 2007

HACER AGUA


Repasando mi articulo, antes de publicarlo, y pensando en la mejor forma, la mas directa, y la mas clara de comunicar una información, una idea, una critica, una noticia me vino a la cabeza la famosa primera estrofa (estribillo) "Aserejé, já, dejé, dejebe tu de jebere sebiounouva, majabi and de bugui and de buididipí". Fijaros que mensaje más complicado pero Las Ketchup lo comunicaron brillantemente hasta tal punto que la bailaron, nada más y nada menos, en la mismísima casa blanca y incluso en el Kremlin. Los grandes personajes se han caracterizado siempre por su don comunicativo y la facilidad y claridad de transmitir sus ideas y sus proyectos. ¡Que tarea más difícil!

PROYECTO:
Este año se anunció la publicación de un semanario titulado 'El Periódico de Tánger', editado en lengua castellana, dentro de las diferentes actuaciones encuadradas en el proyecto denominado “Calle de Agua”, con el que se hace referencia a una metáfora pronunciada por el Cónsul General de España en Tánger, en alusión al hecho de que el Estrecho de Gibraltar no es una barrera sino una simple “calle de agua” que une las dos respectivas “aceras”. Es una iniciativa de la Asociación de Prensa de Cádiz, del Instituto Cervantes de Tánger y de la Junta de Andalucía (Agencia de Cooperación Internacional Andaluza)। Su distribución y edición se realizará en Tánger, a través del periódico regional “Le Journal de Tánger”: un periódico con una tirada de diez mil ejemplares, en lengua francesa, que se distribuye por todo el norte de Marruecos. Los objetivos de este programa, según sus responsables, están resumidos en incentivar el uso del castellano como elemento de comunicación intercultural a ambos lados del estrecho, en especial en el ámbito del periodismo y la información. Es una publicación para el fomento de la cooperación, del entendimiento y de la tolerancia, así como una herramienta para profundizar en el conocimiento mutuo, evitando recelos y posibilitando en el futuro la creación de acciones paralelas y complementarias tales como: un centro de formación para periodistas, un programa de radio en castellano, el lanzamiento de una página web, y la creación de una televisión por Internet. Así, el citado semanario procurará abordar temas de interés para los tres millones de hispanohablantes que residen en el norte de Marruecos y, al mismo tiempo, fortalecerá las relaciones bilaterales entre los dos países vecinos, manteniendo informados a los empresarios de ambos lados del Estrecho sobre la realidad común de los dos países.

ESCÁNDALO:
Hasta aquí, el proyecto es coherente, en busca de puentes de unión entre España y Marruecos. Sin embargo los hispanistas marroquíes, y sobre todo los tangerinos, no tardaron en levantar la voz de alarma, en varios medios de comunicación, ante el anuncio de la publicación de este semanario junto con el periódico “Le Journal de Tánger”, lanzando un mensaje de desprestigio hacia las entidades andaluzas financiadoras (alrededor de 200.000,00 Euros) de esta iniciativa. Palabras y opiniones basadas en el pasado turbio, con antecedentes penales y poca credibilidad, del socio tangerino. Ni tan poco entienden la falta de transparencia de la Junta de Andalucía al utilizar los fondos europeos de cooperación internacional en un proyecto llamado intercultural que goza, según ellos, de poca fiabilidad. Mientras, en la mayoría de la prensa española, en casi toda, se hizo mención a la noticia y se denunció, con relatos, la nefasta gestión del proyecto. Para colmo, El Sindicato Nacional de Prensa Marroquí tomó cartas en el asunto, añadiendo otra nota de color en la polémica, sobre la relación entre las entidades españolas y “Le Journal de Tánger”. A través de un comunicado ese Sindicato hace referencia a la corrupción, a la falta de libertad de expresión y al poco respeto a la transición democrática en Marruecos, al no presentar con transparencia y profesionalidad este proyecto. En resumidas cuentas, recriminando a los políticos andaluces el no acudir a la opinión pública y el no seleccionar una prensa más profesional.

DESPRESTIGIO:
Sin duda, “El Periódico de Tánger” no ha podido levantar más polémica entre los periodistas marroquíes, corresponsales que conocen la realidad política, más allá del presente inmediato, como también entre los hispanistas marroquíes que buscan la información de su entorno en español, sin olvidar la reacción preocupante de los propios periodistas nacionales. A raíz de lo sucedido, tanto La Asociación de Prensa de Cádiz como La Junta de Andalucía se plantearon, tarde, a finales de octubre, en unas notas de prensa, a través de sus respectivos portavoces, declarar su inocencia reconociendo su desinformación sobre el estado profesional actual de la prensa marroquí y comunicando que no apoyan el lanzamiento de ese semanario en cuestión, sin duda con la intención de quedar al margen de la controversias y del escándalo. Pero, sorprendentemente, siguen apoyando la puesta en marcha del semanario dentro del proyecto “Calle de Agua”, eso sí con la condición de justificar todos los gastos financieros que ello conlleve.

Y DECEPCIÓN:Este ciudadano tangerino, nacionalizado español, residente en Europa hace 28 años, de ellos 24 en la ciudad de Málaga, profesional autónomo, inmigrante y trabajador se muestra escandalizado por el “macabrazo” desarrollo de este culebrón, por lo que considero una derrota del espíritu de reforma y transparencia por el que tanto luchamos algunos। Yo dudo de la veracidad de los hechos, y de las cifras de difusión que no se someten al control de ningún organismo oficial. Dudo de las declaraciones, tipo notas de prensa, que tiran las piedras a otro lado sin fundamento. Señores, creo que a este asunto le falta seriedad, profesionalidad, responsabilidades políticas, respuestas claras y contundentes porque se trata del dinero del contribuyente aunque sea del programa de la comunidad europea de cooperación internacional (cuya financiación se realizara mediante sus propios recursos, o la colaboración con otras entidades nacionales e internacionales o organizaciones no gubernamentales). Yo creo que las actividades que apuestan por el desarrollo intercultural de las dos orillas deben apoyarse en la pintura, el cine, el teatro, la fotografía, la literatura, la poesía, las conferencias, los debates, las tertulias, el turismo, las tradiciones, la gastronomía, los intercambios universitarios, las actividades para fomentar la paz y la tolerancia, etc. y, por supuesto, también en la prensa y la comunicación. La libertad de la expresión de la palabra debe ir por el mismo camino del Marruecos actual y, especialmente, en este caso, del Tánger actual de acuerdo con su verdadera vocación de seriedad y profesionalidad. Yo opino que la ciudad de Tánger, actualmente, no necesita ni periódico en lengua francesa ni en lengua castellana, lo que le hace falta, sin duda, es un periódico en lengua árabe con su semanario, con su suplemento semanal y porque no, acompañado de un coleccionable, por ejemplo sobre la historia de España en el norte de Marruecos. Estoy convencido que podía ser un atractivo e importante proyecto cultural para unir mas las dos orillas. Referente a los tres millones de hispanohablantes, residentes en el norte de Marruecos, no les hace falta para nada leer las noticias los fines de semana en lengua castellana. Ya que sabemos todos de sobra que tenemos el acceso informativo diario a cualquiera de los medios de comunicación existentes. Para finalizar, y en lo concerniente a los empresarios de las dos aceras, estoy seguro de que sus medios de información están, y deberán estarlo siempre, ajenos a un semanario de poco peso, manipulado y pachanguero.

“Otros Rostros” viaja a México

En relación con mi última exposición titulada “Otros Rostros”, mi amigo Mehdi Mesmoudi se atrevió en incluir mis obras en un artículo dentro...