martes, 16 de enero de 2018

El pintor Pascual DE CABO vuelve a Tánger


Medina Art Gallery presentara  por segunda vez  una atrevida e inaudita exposición del artista español Pascual DE CABO. La inauguración será el viernes 26 de enero de 2018 y la exposición se prolongará hasta el 23 de febrero. 

Medina Art Gallery. 34, Calle Antaki. Edif. Baudouin. Tánger. 
Tel. (+212) 539 372 644. 
E-mail. mgtanger@gmail.com. 

En 1952, en Alicante, nace Pascual de Cabo Díaz. Pascual de Cabo es un pintor improvisador, paisajista, geométrico, realista e impresionista. Últimamente en sus obras se atrevió con pintar el Marruecos y a ilustrar su exotismo. Es un pintor conocido por sus paisajes, retratos, bodegones, abstracciones y sus homenajes a Velázquez. Ha expuesto sus obras en ciudades como Palma, Sevilla, Barcelona, Madrid, Valencia, Nueva York, Augsburgo, Munich o Tánger,.. Sus obras recientes revelan una perspectiva orientalista y moderna surgida de un refinado espíritu andaluz. Su amor por Marruecos y especialmente por Tánger le llevo a ser un apasionado de la arquitectura morisca y su gente.

En este vídeo grabado en Medina Art Gallery de Tánger Pascual DE CABO deja con evidencia su perseverancia y su entrega plena de su vida a la pintura:




miércoles, 10 de enero de 2018

Indivision (Joint Possession) – ملكية مشتركة


La cineasta y realizadora Leila Kilani de «Sur la planche», «Nos lieux interdits» y «Tanger, le rêve des brûleurs», se ha lanzado en una nueva aventura inaudita, en su nueva película «Indivision». Su estreno está previsto para este año.

Para sus proyectos, Leila Kilani se define en buscar actores no profesionales para perfilar lo que ella necesita para reforzar la autenticidad del trabajo y de los hechos. Busca a personajes que hablan francés, español y el dialecto marroquí que se habla en Tánger. Leila Kilani nunca tuvo miedo de mostrar la realidad de su país de origen, Marruecos. Sus trabajos giran siempre sobre las situaciones políticas y socioeconómicas del país.

A hora vuelve con una nueva historia y de nuevo en Tánger. Una historia que arranca con una joven que suplica con emergencia a su familia para casarse apresuradamente. Todo el mundo ayuda y colabora como puede y la boda ce celebra con brillantez en una enorme y lujosa casa familiar “Mansouria” situada en una colina a las afueras de Tánger. La reunión familiar es también una excusa para resolver un conflicto. La Reciente muerte de la abuela y la herencia millonaria divide a todos los familiares. La venta del patrimonio resulta muy jugosa. Pero no todo el mundo se vende. Primos, cuñados y hermanos se insultan entre ellos, se amenazan…. La operación se complica…

VISITAR ESTE ENLACE: INDIVISION (JOINT POSSESSION) de Leila KILANI

sábado, 23 de diciembre de 2017

El Clásico en el Cine Roxy de Tánger


Me gustaría referirme al Clásico para arrancar este artículo. Me doy cuenta de que quedaría como cualquiera, qué le vamos a hacer, hablare de fútbol. Pues bien, el Clásico lo echan en directo en el cine Roxy de Tánger. Una ciudad que se pone patas arriba para presenciar en directo el choque. Menudo morbo.  

Dos rivales y enemigos de toda la vida deben estar a la altura. Es un gran negocio con una sucesión de desajustes que se alternan únicamente solo los dos en medio mundo, apostando encima de la mesa cientos de millones. Nos creemos que todo tiene un porqué. La gente no es tonta. Todo lo que sucede les conviene y nos conviene. Y así, hacemos ver que por fin lo hemos entendido todo. Esta teoría del caos que todos sabemos que este tinglado es un mandato divino lleno de complicidad y sin embargo fatalmente lo convertimos en tradición.

El Clásico, tú entra a cualquier cafetería, bar, restaurante, comercio, hotel y incluso nuestras casas, me juego el tipo que lo echaran. Y ahí estarán los dos con las espadas en alto, vida o muerte. Nuestra existencia está plagada de clásicos. Aquí lo celebran por todo lo alto y sin embargo no somos nadie, nos empeñamos en ser imprescindibles. En realidad somos ficción, bien construida, pero mentira al fin y al cabo. Nuestros Clásicos nos retratan disfrazados de unos o de otros y nos enseñan que es imposible no repetirse. Somos ficción social. Nuestro fútbol sigue muy lejos de cualquier expectativa de modernización y progreso. Nos dedicamos solo a inventamos incidentes para justificar conflictos dialécticos. Ficciones que nos permiten solo fantasear. Es la zona cero de la culpa, donde llega justo la firma de la paz. “A veces se gana y otras se pierde”. Y pronto el dolor de uno se olvida, y hasta el próximo Clásico y así toda la vida de dios. 

El Clásico se repite tocando firmemente conciencias, almas y corazones. No tengo motivos fundados ni racionales para emitir un juicio. ¿Todo este pregonado espectáculo se merece tanto? Me pregunto yo. 

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Hércules vs Tinga.


Tánger. Foto Abdellatif Bouziane. Dic.2017.

¿Hércules muere? Yo creía que está Vivo. Pero si. La historia de Hércules es una genialidad que avanza en el tiempo y solo superada por otra historia artificiosa la de Tinga. Para empezar, las dos leyendas están despojadas de una versión original, nos la meten dobladas. Hércules podía haber sido el novio de Tinga para toda la vida. Protagonismo y malabarismo. Los que no vivimos para verlos nos conformamos con la palabra, nada clara, “extraterrestres”. ¿A qué dedicaban el tiempo libre? Igual a relaciones obscenas, que no garanticen la continuidad de la especie. Alguien debería haberles explicado que solo sobreviven aquellos ejemplares que mejor se adaptan, porque aquí los creadores se convierten en sacrificados. Las razones de nuestras creencias inocentes se repiten durante toda la película. Necesitamos los tangerinos, un despertar.

Una sola palabra resume esta invasión de conciencias: Obedecer. Desahuciados de  imaginación mientras la ciudad sigue durmiendo. Oceanografía ignorante. Nos reímos y sabemos dónde exactamente se funden el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo, entre las Grutas de Hércules y el Faro de Cabo Espartel, sin importarnos nada. De todo, lo que más me fascina es nuestra gestión de la ignorancia a la mitología griega. Asignatura pendiente. Moriremos antes de conocerla adecuadamente. Puede ser una película, un libro o una anécdota, da igual. Lo bueno de un buen proceder seria: parar, rebobinar y aprender las dos historias por separado, de Hércules y de Tinga. Es una oportunidad para borrar nuestra ignorancia y volver a bañarse en sus playas. Amo los dos mares con todas mis fuerzas.

Apoteósico fue el final de la película, un giro inesperado en el guion. Un secreto, un misterio. Ni el final de Casablanca se acerca. Hércules, acalorado, se baño en Achakar a orillas del Océano Atlántico y ahí estaba ella tan bella y radiante, Tinga, la futura conquista de Hércules. Ella, la muy lista, le mando, para que se casen, una prueba de amor. Para ello, le obligo que trajera hasta el Atlántico, las aguas cálidas del Mediterráneo. El gigantón Hércules, puso un pie en cada extremo y separó los dos continentes África y Europa, dando lugar al estrecho de Gibraltar, donde se abrazan fundiéndose el Mar Mediterráneo con las frías aguas del Océano Atlántico. Tinga cambio después su nombre por Tingis y más tarde por Tánger, exigencias del guion. Un final que conquisto al público, un cierre magistral, dejándonos confundidos para siempre. Yo lo tengo grabado en mi mente. Tánger.

martes, 19 de diciembre de 2017

Andar con los ojos en la acera.

Boulevard Pasteur. Tánger. Dic.2017. Foto A. Bouziane.

Marruecos ha apostado por Tánger. La ciudad está patas arriba, está creciendo a velocidad de vértigo con una acumulación brutal de inversiones, que todas ellas giran alrededor del monumental puerto Tánger-Med, que se inauguro ya por el año 2007. También cabe mencionar, la  remodelación y la modernización de su mítico y antiguo puerto marítimo, que está en su fase final. Paralelamente, a estas dos obras faraónicas, la población de Tánger ha pasado de 1.000.000 de habitantes en 2011 a rozar actualmente los 2.500.000. La gente en la calle afirma que la cantidad real sobrepasa los 3.000.000 y me lo creo. “Efecto llamada”. La verdad que da miedo.

Marruecos ha querido que Tánger sea el mayor emporio comercial del Mediterráneo y simultáneamente ha querido afianzar el desafío del flujo turístico y migratorio, Ese último reto implico más inversiones en infraestructuras para que la ciudad pueda albergar a  inversores, curiosos y la imparable migración rural. Eso implico, sin piedad, el asentamiento salvaje y devastador de la construcción por toda la ciudad y el levantamiento de mogollón de hoteles en el paseo marítimo.

Pero hoy quiero hablar de las aceras de Tánger:


Han pasado ya varios años y aún me sorprende que todo el mundo siga pasando por alto el insoportable estado de las aceras en Tánger. Es inaguantable e indecente transitar a pie por prácticamente toda la ciudad. Siempre he creído que ésta era una asignatura pendiente. Pensándolo, escribo. En cada esquina uno se cruza, en cada palmo de acera, con roturas, lozas que faltan, baches, alcantarillas mal puestas, bordillos levantados, escalones, obstáculos, desniveles, falta de pavimento… y sin hablar, como no, de la suciedad, de la basura y de la ocupación inapropiada por parte de cafeterías y comercios de los espacios públicos así, como no, de la descomunal venta ambulante. El panorama real es nefasto y tiende más  a empeorar. Creo que a las autoridades solo esperan el gesto de decepción y de malestar con mofas y críticas a base de bien. ¡Eso parece! Los transeúntes residen en el más allá y parecen que han tragado pastelitos alucinógenos. La gente parece extraordinaria, muestra su ternura y su agradecimiento a la ciudad de Tánger por esta dejadez, argumentando como está actualmente y hasta donde ha llegado con las dos obras faraónicas de los dos puertos y que las cosas en otros lugares están aún peor. Vaya tontería de reflexión, deberían estar disgustados y heridos. Urge la necesidad de levantar una denuncia del estado imposible de las aceras, y reflexionar. ¡Impotente! entonces es cuando me pongo malo, es cuando todo mal.

Calle Holanda. Tánger. Dic.2017. Foto A. Bouziane.

Ex-Calle Murillo. Tánger. Dic.2017. Foto A. Bouziane.